top of page

¿Cómo funciona la visión en color?

  • 27 dic 2018
  • 2 Min. de lectura

Ni siquiera lo pensamos cuando ocurre, pero nuestros ojos perciben más de 200 tonos distintos, diferencian totalmente los matices más detallados y reconocen más de 20 niveles de saturación y 500 de brillo. Puede ver el resultado: cada día asimilamos millones de estímulos de color, un mundo onírico de colores que a menudo nos deja boquiabiertos. ¿Pero cómo funciona exactamente? ¿Por qué el cielo parece azul o rojo a determinadas horas del día y gris en otros momentos?

Los conos se encargan de esta tarea, así funciona la visión del color.

Los ojos tienen dos tipos diferentes de células sensoriales: los bastones y los conos. Estos dos tipos de fotorreceptores de la retina se reparten el trabajo y desempeñan tareas diferentes: los bastones nos permiten percibir cambios en el brillo hasta una determinada intensidad lumínica. Los bastones son esenciales para la visión al atardecer y de noche. Nos permiten ver tanto cuando hay mucha luz como cuando está oscuro. Los conos se encargan de la percepción del color. Los hay de tres tipos y cada uno de ellos reacciona a diferentes longitudes de onda:

  • Conos de luz azul (conos S [del inglés "short", corto], que reaccionan a longitudes de onda cortas)

  • Conos de luz verde (conos M [del inglés "medium", medio], para longitudes de onda medias)

  • Conos de luz roja (conos L [del inglés "long", largo], para longitudes de onda largas)

¿Y de qué modo afecta esto a la visión del color? – Si una superficie refleja, p. ej., solamente ondas cortas, esa superficie le parecerá azul al cerebro. Si solamente se reflejan ondas largas, se verá roja. Los rayos de luz de longitud media hacen que la veamos verde. Solo percibimos mezclas de colores como el amarillo, el púrpura, el naranja o el violeta cuando una superficie refleja ondas de diferentes longitudes. Si estos tipos de conos perciben todas las longitudes de onda al mismo tiempo, el cerebro las ve blancas.

Pero existe otro factor importante que afecta a nuestra percepción del color: los objetos no solo reflejan colores, también los absorben. Una cereza madura, por ejemplo, tiene un color rojo tan apetecible porque la superficie de la fruta absorbe la luz verde y azul y solo refleja ondas de luz largas, esto es, las que parecen rojas. Por tanto, qué colores percibimos depende de la proporción y la fuerza de la luz absorbida por los tres colores: el azul, el verde y el rojo.

Los ojos normalmente procesan un espectro de luz de entre 380 y 780 nanómetros. No perciben luz con ondas más cortas (UV) ni más largas (infrarrojas), es decir, todo aquello que esté por debajo o por encima del espectro visible.


Comentarios


  • Grey Facebook Icon

© 2026 SOOF Servicios Optométricos y Oftalmológicos®

Derechos Reservados. Aviso de Privacidad.

Nombre *

Email *

Asunto

¡Tus datos se enviaron con éxito!

bottom of page